Muchas ideas vienen a tu mente cuando estás pensando en visitar el sexto país más pobre del mundo, imágenes de personas en la calle, sucias y con hambre, es lo primero que viene a nuestra mente, pero meterse, entrar, nos muestra tantas otras cosas, que aún seguimos procesando.

Nuestra primera parada fue la capital, Addis Ababa, una urbe de casi 5 millones de habitantes, donde definitivamente hay que tener cuidado. La primera noche salimos a comer, y con el viejo truco de la distracción, nos robaron silenciosamente cerca de usd 100. Nos habían advertido no salir, pero como buenos sudamericanos pensamos que nada podía ser peor que en casa, y de todas formas lo hicimos. No fue violento, no nos sentimos asustados, simplemente nos dejaron en claro donde estábamos y cuál era nuestro lugar, estábamos lejos de ser locales, o de entender algo de África.

Esa tarde fuimos a lo que se llama el Merkato, siendo uno de los más grandes y concurridos mercados de África es posible recorrerlo, comprar antigüedades, especias y ropas tradicionales sin ser acosado demasiado. Está claro que cuando uno viene a estos países no es posible “ganar” y más bien hay que viajar con la mentalidad de ayudar a los que menos tienen. Una propina o dar trabajo ya es una ayuda honesta que cualquiera de nosotros podemos dar, y es un buen momento para ser generoso, porque de seguro el dinero irá para cosas importantes como ropa y comida.


Many ideas come to your mind when you are thinking of visiting the sixth poorest country in the world, images of people living on the streets, dirt and hunger, is the first thing that comes to your mind, but this is not it. Ethiopia is a country full of unknown beauties and wonderful people.



Our first stop was the capital, Addis Ababa, a city of almost 5 million inhabitants, where you definitely have to be careful. The first night we went out for dinner, and with the old trick of distraction, we were quietly robbed, near usd 100. We had been warned not to walk in the streets at night, but as good South Americans we thought that nothing could be worse than at home, and anyway we did it . It was not violent, we did not feel scared, just understood which was our place there.


Next afternoon we went to what is called the Merkato, being one of the largest and busiest markets in Africa, it is possible to visit it, buy antiques, spices and traditional clothes without being harassed too much. It is clear that when you come to these countries you can not "win" and you have to travel with the mentality of helping those who have less. Give a tip or give work is an honest help that any of us can do, it is a good moment to be generous, because surely the money will go for important stuff like clothes or food.

Nuestro próximo destino era viajar hacia el norte, a un pequeño pueblo entre montañas llamado Lalibela nos fascinó a primera vista. En esta ocasión nos alojamos en el hotel Zan Seymour, regenteado por Johannes que nos atendió de maravillas. Una deliciosa comida en la terraza con vista a las montañas y un cuarto amplio, limpio y silencioso nos estaban esperando.

Gracias a su ubicación estratégica pudimos recorrer todas las iglesias en menos de dos días, con el asesoramiento de un guía personalizado provisto por nuestro hotel, y aún así disfrutar del pueblo que tiene un encanto único. La historia cuenta que Lalibela fue un Rey de la dinastía xx, y era uno de los cuatro reyes de Lalibela, situada en la región de Amhara. Mientras su hermano aún reinaba, Lalibela era inquieto y soñador, hecho que perturbaba de sobremanera a su hermano, al punto de intentar envenenarlo. Mientras Lalibela agonizaba, soñó que reproducía la ciudad de Jerusalem en su propio pueblo, y apenas despetó, cuenta la leyenda, que construyó once Iglesias en piedra volcánica en una sola noche, y con ayuda de Dios y los ángeles. Su hermano arrepentido, terminó abdicando a su favor, y le dieron a la ciudad su nombre, como broche final.

Our next destination was to travel north, to a small town among mountains called Lalibela fascinated us at first sight. This time we stayed at the hotel Zan Seymour, run by Johannes who treated us to wonders. A delicious meal on the terrace overlooking the mountains and a spacious, clean and quiet room were waiting for us.


Thanks to its strategic location we were able to visit all the churches in less than two days, with the advice of a personalized guide provided by our hotel, and still enjoy the town that has a unique charm. History tells that Lalibela was a King of Dynasty Zagüe, and was one of the four kings of Lalibela, located in the region of Amhara. While his brother still reigned, Lalibela was restless and dreamer, a fact that greatly disturbed his brother, to the point of trying to poison him. While Lalibela was dying, he dreamed that he reproduced the city of Jerusalem in his own town, and as soon as he recovers himself, the legend tells, that he built eleven churches in volcanic rock in a single night, with the help of God and the angels. His repentant brother ended up abdicating in his favor, and they gave the city his name, as a finishing touch.

Estas Iglesias hoy en día son consideradas patrimonio de la humanidad, y sobreviven en buenas condiciones gracias al apoyo económico que recibe el país de la ONU. Miles de devotos las visitan todos los días, Ethiopía es un país muy católico y muy poco turístico, los fieles pasan buena parte de sus días rezando y adorando las tradiciones cristianas. La religión que profesan es una rama del cristianismo llamada “ortodoxa” y se diferencia de la clásica por sus libros sagrados extra biblia. Historias de santos, mártires y milagros adornan las paredes de todos los templos religiosos etíopes, que son su principal atracción turística.

These Churches today are considered a World Heritage Site, and survive in good conditions thanks to the financial support received by the UN. Thousands of devotees visit them every day, Ethiopia is a very Catholic country and turists are not common, the faithful spend much of their days praying and worshiping Christian traditions. The religion they profess is a branch of Christianity called "orthodox" and it differs from the classical one by its sacred books extra bible. Stories of saints, martyrs and miracles adorn the walls of all the Ethiopian religious temples, which are its main tourist attraction.

A los dos días seguimos camino en el norte etíope, el manager de nuestro hotel nos coordinó con un amigo que tenía una camioneta 4x4 para poder viajar hasta la ciudad de Bahir Daar. El traslado nos costó algo así como usd 140 y es realmente imperdible, pero largo sinuoso. Cualquier traslado que se quiera hacer en el país por tierra hay que tener en cuenta que es complicado, 100 kms se recorren en aproximadamente tres horas. Las carreteras están en muy mal estado, llueve, el agua de las montañas cae en las rutas formando verdaderos ríos, la naturaleza es la dueña del lugar. Después de caso seis horas y en la noche llegamos a Bahir. Una de las principales atracciones de esta ciudad, es el lago Tana, que es donde nace oficialmente el “Blue Nile” y está lleno de islotes con templos escondidos.

En este tipo de viajes, donde la comunicación no es sencilla, lo más sabio resultó ser investigar previamente en internet a donde se quiere ir, escribirlo en un papel, y señalarle directamente a los locales el recorrido para negociar el precio. En este caso el crucero por el lago nos costó algo así como usd 60 para dos personas, y pudimos recorrer tres templos en dos islas diferentes, así como ir a ver a una manada de hipopótamos que viven en la salida del lago.

Two days later we continued our journey in the north of Ethiopia, the manager of our hotel coordinated us with a friend who had a 4x4 truck to travel to the city of Bahir Daar. The transfer cost us something like usd 140 and the roads between mountains are amazing. Every transfer within Ethiopia it´s  complicated, 100 kms are traveled in approximately three hours. The roads are in very bad condition, it rains, the water of the mountains falls on the roads forming true rivers, nature is the owner of the place. After six hours and at night we arrived in Bahir. One of the main attractions of this city is Lake Tana, which is where the "Blue Nile" is officially born and is full of islets with hidden temples.


In this type of travel, where communication is not simple, the wisest thing was to previously research on the internet where you want to go, write it on a piece of paper, and point out directly to the locals the route to negotiate the price. In this case the cruise on the lake cost us something like usd 60 for two people, and we were able to go through three temples on two different islands, as well as go to see a herd of hippos that live at the lake's outlet.


Después de disfrutar de una comida abundante para dos por usd 8, resolvimos seguir camino y dirigirnos a las ciudad de Gonder. También vía terrestre, creo que no tomamos la más sabia decisión cuando preferimos ir en las camionetas locales, en vez de en un auto privado, pero sin dudas la experiencia valió la pena. El trayecto de 180 kms lo recorrimos en cinco horas, y obviamente nos cobraron siete veces más que a los locales, paramos en varios pueblos, llevaban choclos para un lado y para el otro, nunca entendimos porqué, ya que choclos hay en todos lados y además parábamos a cada rato a arreglar la bandera etíope que teníamos en el capó, o por cualquier otra cosa. Cuando finalmente llegamos a The Ruth hotel se estaba definiendo un importante partido de Uruguay en el mundial, con gran emoción nos recibieron como de la familia y compartimos una estadía increíble de tres días.

El hotel Ruth es perfecto para niños, tiene una gran piscina, juegos, y un espacio para que los padres se relajen lejos del bullicio. Aún viajando sin niños prácticamente no sentimos su presencia, ya que la finca es muy espaciosa y da para que todos puedan convivir a gusto.  Ubicado en la entrada de la ciudad, accedíamos fácilmente en tuc tuc a cualquier lugar, y el personal del hotel nos asistió en todos lo que necesitamos de forma permanente para hacer nuestra estadía perfecta.

Gonder, como todas las ciudad de Ethiopía tiene buenas Iglesias, pero lo que mejor tiene son sus castillos de estilo medieval que datan del 1600. Con nada que envidiarle a Escocia, recorrimos impresionantes edificaciones, impecablemente conservadas que te hacían viajar a un típico cuento de princesas.

After enjoying a hearty meal for two for usd 8, we decided to continue on our way to the city of Gonder. Also by land, I think we do not take the wisest decision when we prefer to go in the local vans, instead of in a private car, but without doubt the experience was worth it. We covered the 180 km journey in five hours, and obviously they charged us seven times more than the locals, we stopped in several towns, and almost everywhere for any reason. When we finally arrived at The Ruth hotel an important Uruguayan match was being defined in the World Cup, with great emotion they welcomed us as family and we shared an amazing stay of three days.

The Ruth hotel is perfect for children, has a large pool, games, and a space for parents to relax away from the hustle and bustle. Even traveling without children practically we do not feel its presence, since the farm is very spacious and gives so that everyone can live at ease. Located at the entrance to the city, we easily accessed any place, and the hotel staff assisted us in all we needed permanently to make our stay perfect.

Gonder, like all the city of Ethiopia has good churches, but what better has its medieval style castles dating back to 1600. With nothing to envy Scotland, we toured impressive buildings, impeccably preserved that made you travel to a typical story of princesses


Al tercer día nos fuimos a recorrer el Siemen National Park, que es el parque natural más alto de África a más de 3000 mts de altura sobre el nivel del mar, y es absolutamente increíble. Verdes montañas, cascadas, ríos, animales y pequeños poblados locales, hacen de este lugar un espacio mágico. Debo decir que con ir por el día nos quedamos cortos, la gente por lo general hace trekings de dos o tres días mínimo y acampan dentro del parque en los diferentes campings que hay para esto. A pesar de ser un país con una pobre infraestructura turística, en este lugar están preparados medianamente para los turistas y hay varios tours para hacer.

Después de pasar diez días en este país ubicado en lo que se llama el “cuerno de África”, y gracias al apoyo de “Voy de viaje”, debo decir que nos vamos llenos de aprendizajes y experiencias inolvidables.

On the third day we went to visit the Siemen National Park, which is the highest natural park in Africa at more than 3000 meters above sea level, and it is absolutely incredible. Green mountains, waterfalls, rivers, animals and small local towns make this place a magical spot. I must say that going for the day was too short, people usually trek two or three days minimum and camp inside the park in the different campsites. In spite of being a country with a poor tourist infrastructure, in this place they are prepared moderately for tourists and there are several tours to do.

After spending ten days in this country located in what is called the "Horn of Africa", and thanks to the support of "Voy de viaje" I must say that we are full of unforgettable learning and experiences.

Este es un país en donde el hambre es realmente grande, todos tienen muy poco y  nada se desperdicia, me acompañarán toda la vida las imágenes de los niños en harapos, chupando monedas solo para tener algo en la boca. Como peleaban entre varios solo por un par de bananas, y como hasta los que no tenían nada nos convidaban con su comida diciendo “ en África compartimos todo”. A pesar de lo que el mundo capitalista llama “miseria” ellos aman su país, todos sonriendo, llevando la bandera, una cinta, o cualquier cosa que contenga los colores etíopes, orgullosos de sus raíces y de sus costumbres. A pesar del hambre todos sonríen, todos aman hacer el baile de la gallina y compartir la vida entre todos. Las cosas materiales escasamente ocupan un lugar en sus vidas, y esto les deja tiempo para las cosas fundamentales.

Atados a sus costumbres, están dispuestos a vender todo lo que tienen para pagar el funeral de un ser querido, y pasar el resto de sus vidas mendigando en las ciudades si es necesario. Son costumbres difíciles de romper, la falta de información, de estímulo intelectual y el apego a sus costumbres hace que estén inmersos en un circulo vicioso típico de los países africanos, muy difícil de dejar.

Uno tiende a querer ayudar, pero realmente se cuestiona  ¿cuál es la verdadera ayuda? Es imposible alimentar o darles ropa a todos, son más de cien millones en las misma. Lo que se pueda hacer se hace, visitar el país y llevar ropa para regalar, dar trabajo ya sea como guía, chofer o lo que sea a todos los que se pueda. La consigna es dar, no hay que ser tacaño, el dinero a la larga no nos sirve de mucho, y en estos países puede cambiar la realidad de un mes o varios. Vivir nuestra propia vida de una manera más consciente, no desperdiciar, optimizar nuestros recursos, no es necesario acumular cosas, solo nos vuelven más pesados, y sobretodo pensar en el otro. A veces hasta que la realidad no se estalla ante nuestros ojos es difícil verlo, si es necesario ir hasta ahí para comprobarlo, háganlo, fomenten el turismo a estos lugares, son hermosos, vírgenes y llenos de vida. África es un continente hermoso, se parece mucho en varios aspectos a Sudamérica, y quienes tienen la oportunidad de ir deberían hacerlo, ya que es difícil pasar por ahí sin que cambie algo en tu vida. Dejemos de viajar a Disney o a Punta Cana y pensemos en viajes más conscientes que nos enriquezcan como humanos, en vez de simplemente distraernos por un rato de la esclavitud del sistema en el que estamos inmersos.

This is a country where hunger is really big, everyone has very little and nothing is wasted, the images of children in rags will accompany me all my life. Those who had nothing invited us with their food saying "in Africa we share everything". Despite what the capitalist world calls "misery" they love their country, everybody is smiling, carrying their flag, a ribbon, or anything that contains the Ethiopian colors, proud of their roots and their customs. Despite the hunger, everyone smiles, everyone loves to dance the chicken and share life with everyone. Material things scarcely occupy a place in their lives, and this leaves them time for the fundamental things.

Tied to their customs, they are willing to sell everything they have to pay for the funeral of a loved one, and spend the rest of their lives begging in the cities if necessary. This are difficult customs to break, the lack of information, of intellectual stimulation and the attachment to their customs causes a vicious circle typical of the African countries.


If you want to help, maybe first you should ask yourself which is the real help? It is impossible to feed or give clothes to all, they are more than one hundred million people. What can be done is done, visit the country and bring clothes to give, give work either as a guide, driver or whatever you might need. The slogan is to give, you do not have to be stingy, money in the long term does not help us much, and in these countries you can change the reality of a month. Living our own life in a more conscious way, not wasting, optimizing our resources, it is not necessary to accumulate things, they only make us heavier, and above all, to think about others. Sometimes until the reality does not explode before our eyes it is difficult to see it, if it is necessary to go there to prove it, do it, encourage tourism to these places, they are beautiful, virgin and full of life. Africa is a beautiful continent, it is very similar in many aspects to South America, and those who have the opportunity to go should do so, since it is difficult to go by without changing something in your life. Let's stop traveling to Disney or Punta Cana and think of more conscious trips that enrich us as human beings, instead of simply distracting us for a while from the slavery of the system in which we are immersed.